Entrevistas, Noticias
10/10/2019

Un pequeño ecosistema en la PUCP: el Bosque Húmedo

En el marco de la plantación del sábado 11 de octubre, el ingeniero Javier Salazar, Coordinador de Flora y Fauna PUCP, conversó con Clima de Cambios acerca del Bosque Húmedo que habita en nuestra Universidad y sobre las especies que se plantarán.

¿Qué el bosque húmedo y por qué tenemos uno en la PUCP?

El Bosque Húmedo nace como parte del proyecto de Jardín Botánico, ya que se buscaba que, además de que las áreas verdes del campus tuvieran un carácter ornamental, también tuviesen una especie de carácter demostrativo. Por este motivo, se aprovechó un área del Campus que estaba abandonada para convertirlo en un espacio representativo de flora proveniente de la selva amazónica. 

Para esto, se vio la posibilidad de implementar un bosque con un sistema de riego tecnificado. Más adelante, al ver que los venados no podían estar libres y necesitaban un espacio especial, se vio por conveniente ubicarlos ahí ya que es un lugar amplio y más cómodo para ellos, así nació también el zoocriadero. 

 

¿Cuántas y cuáles especies alberga?

El Bosque Húmedo de la PUCP cuenta con 500 árboles y arbustos, 40 especies entre enredaderas y herbáceas y 15 palmeras diferentes. 

Las cantidades de especies son altas, ya que se cuenta con alrededor de 50, entre las que destacan muchos árboles maderables, los cuales no son tan cultivados en Lima y que probablemente solo contemos en la Universidad: los Pumakiros, Quillobordones, Chihuahuacos, Marupas,Topas (que sí son comunes en Lima), el Cedro y Caoba amazónica; también contamos con algunos frutales como la Nuez de Brasil, Wimbas, y Cornupias (que posiblemente no existan en Lima).

 

¿Cómo llegaron a adquirir estas especies?

Algunas de ellas se compraron en las zonas donde crecen naturalmente, se compraron plántulas y plantones pequeños, se trajeron y se adaptaron y muchas de ellas han ido prosperando. Otras han salido de semillas; por ejemplo, las Cornupias que salieron de las semillas que compramos.

 

¿Está restringido el ingreso a este espacio?

El tema del ingreso está más dado por los venados, porque son animales susceptibles: nos toleran, pero se inquietan con facilidad; ingresar con mucha frecuencia los pone en situación de alerta y se pueden estresar. Se puede generar alguna reacción negativa como un ataque, que no es lo que se espera, sobre todo de los machos. Asimismo, el estrés, al igual que con las personas, puede enfermarlos.

El hecho de que las entradas sean más controladas, nos permiten mantener el área con un cierto toque de más naturalidad que otras áreas porque es prácticamente una jungla, un jardín salvaje. Por ejemplo, la hojarasca de acumula, los árboles se asientan; se evita intervenirlo en demasía para que se recree lo que sucede, lo más posible, en un Bosque Amazónico.

 

¿Qué especies se van a plantar este sábado?

Se van a plantar en total 100 individuos, de los cuales 90 son árboles y 10 palmeras. Entre los principales que tenemos, se encuentra la Palmera Aceitera que no es oriunda del Bosque Amazónico pero se cultiva mucho en este, el Pan de Árbol que también es foráneo pero se cultiva, Cumalas, Tornillos, Moenas (parientes de la palta), Huayruros, Amasisas y muchas más.

 

¿Cuáles son las medidas para el cuidado de estas especies?

Desde que ingresaron los venados al área, se han tomado medidas como las de enmallar a los árboles. Pero, en vista de que los venados no respetaban las mallas de metal, se propuso agregar mallas de raschel para una mayor protección; así ya no hay mortandad alta por venados. 

Aparte de esto, lo que es necesario, y siempre se coordina con la Oficina de Mantenimiento, es el tema de riego y el tratamiento del suelo a base de fertilizantes. El dejar las hojas, por ejemplo, nos da una ventaja grande porque se mantiene la naturalidad de la dinámica del suelo: las hojas caen, se amontonan y forman compost por sí solas, esto hace que el suelo se mantenga activo. Sin embargo, aún así, se tienen que aplicar ciertos fertilizantes químicos porque, de por sí, el suelo no tiene la capacidad de responder a los requerimientos de los árboles amazónicos ya que el suelo tiende a la alcalinidad y no es de naturaleza ácida como en la Amazonía. También, es importante que los visitantes, al acceder a este espacio, cuiden las plantas y no las maltraten.

 

Tener un espacio así en la PUCP, a parte del beneficio que tienen los árboles y plantas  junto con los animales, es una forma de darle valor agregado a todas las áreas verdes del Campus. En ese entender, no solo se busca que sean bonitas, sino que también sean representativas de flora de diferentes lugares de nuestro país. Por eso es muy importante que, en la medida que se tienen espacios disponibles, se utilicen de esta forma – agrega Javier Salazar.