Restricciones de agua, temperaturas elevadas, lluvias inusuales y posibles interrupciones de algunos servicios forman parte de los escenarios que la Dirección de Administración y Finanzas (DAF) viene considerando en el Plan de preparación frente al escenario FEN 2026–2027.
¿Qué podría pasar en el campus si aumentan las temperaturas, se presentan lluvias más intensas de lo habitual o hay restricciones en el abastecimiento de agua a raíz del Fenómeno El Niño? Para anticiparse a estos escenarios, la Dirección de Administración y Finanzas (DAF), a través de Operaciones en el Campus, ha desarrollado el Plan de preparación frente al escenario FEN 2026–2027.
La idea es identificar con tiempo qué situaciones podrían afectar la vida diaria en la Universidad y qué servicios necesitarían una atención especial.
Principales riesgos y medidas de gestión
Agua y abastecimiento
Una eventual restricción del suministro podría afectar actividades cotidianas como el funcionamiento de los servicios higiénicos, la limpieza, el riego de áreas verdes o la preparación de alimentos. También podría generar mayores costos para garantizar el abastecimiento.
Entre las medidas previstas se encuentran:
- Planificar la contratación de cisternas destinadas al riego.
- Priorizar el agua disponible para consumo humano, alimentación, servicios higiénicos, limpieza y el sistema contra incendios.
- Reforzar la disponibilidad de bebederos y puntos de hidratación.
- Evaluar alternativas de automatización y optimización del sistema de riego.
Temperaturas elevadas y salud
El incremento de las temperaturas también podría tener efectos directos sobre quienes estudian y trabajan en el campus. Entre los principales riesgos se encuentran la deshidratación, el estrés térmico, el malestar en ambientes cerrados y una mayor exposición para el personal que desarrolla labores al aire libre.
Para reducir estos impactos:
- Se viene revisando la ventilación de los ambientes de uso universitario.
- Se realizan labores de mantenimiento de ventiladores y equipos de climatización.
- Se planifican espacios con sombra y nuevos puntos de hidratación.
- Se considera reforzar los protocolos de atención frente a casos de deshidratación.
- Se prevén pausas e hidratación para el personal expuesto durante periodos prolongados al calor.
- Las actividades al aire libre podrán reprogramarse cuando las condiciones lo requieran.
Lluvias, filtraciones y aniegos
Aunque Lima registra normalmente pocas precipitaciones, un escenario de lluvias inusuales obliga a prestar especial atención a techos, canaletas, drenajes, sótanos y otros espacios donde podría acumularse agua.
Entre los riesgos considerados están las filtraciones, la obstrucción de drenajes, los aniegos en patios y pasadizos y el ingreso de agua a ambientes subterráneos.
Por ello:
- Se encuentran en ejecución trabajos de revisión y mantenimiento de techos y canaletas.
- Se viene implementando un plan de mantenimiento e impermeabilización de techos.
- Se han programado labores de limpieza y reforzamiento.
- Se planifica adecuar desfogues y drenajes en puntos identificados como críticos.
- Se evalúa adquirir o alquilar bombas portátiles e instalar sensores que permitan detectar aniegos.
- También se priorizará la protección de infraestructura, equipos, documentos y otros bienes institucionales de acuerdo con su nivel de riesgo.
Energía eléctrica
El agua y la humedad también pueden representar un riesgo para la infraestructura eléctrica. El ingreso de agua a tableros, subestaciones o ductos podría generar cortocircuitos, cortes de energía y afectar servicios que requieren suministro permanente, como laboratorios, servidores y otros sistemas críticos.
Frente a ello:
- Se han identificado puntos eléctricos que podrían presentar mayor vulnerabilidad.
- Se planifica revisar la hermeticidad y protección de tableros, subestaciones y ductos.
- Se evaluará el reemplazo o protección adicional de equipos expuestos.
- También se revisarán los mecanismos que permitan mantener la continuidad de los servicios críticos ante eventuales cortes de energía.
Sistema contra incendios
El abastecimiento de agua también está directamente relacionado con otro servicio esencial: el sistema contra incendios.
Una reducción de la presión o disponibilidad de agua podría afectar su capacidad de respuesta. Por ello, este sistema será considerado prioritario incluso en un escenario de restricción.
Entre las medidas previstas están:
- Priorizar el abastecimiento de agua para el sistema contra incendios.
- Revisar sus principales componentes y condiciones de operación.
- Fortalecer la coordinación con el Cuerpo General de Bomberos.
- Establecer medidas de respuesta ante una eventual indisponibilidad temporal del sistema.
Alimentación y cadena de frío
El Fenómeno El Niño también puede repercutir fuera del campus y afectar el abastecimiento o los precios de determinados alimentos. A ello se suma el riesgo de fallas eléctricas que puedan comprometer equipos de refrigeración y la conservación adecuada de los productos.
En este ámbito se prevé:
- Contar con preparaciones alternativas y realizar un seguimiento periódico de los precios de los alimentos.
- Revisar la variedad de los menús en caso de incrementos importantes de precios o problemas de abastecimiento.
- Reforzar el control de temperatura en comedores y máquinas de vending.
- Coordinar el mantenimiento preventivo de equipos con concesionarios y proveedores.
- Definir mecanismos de respuesta ante cortes eléctricos o fallas de refrigeración.
La continuidad y seguridad del servicio de alimentación cobra especial importancia para los estudiantes que permanecen durante largas jornadas en el campus.
Limpieza, seguridad y personal tercerizado
Las lluvias intensas también pueden afectar el transporte y las viviendas del personal que brinda servicios en la Universidad. Esto podría generar retrasos o ausencias en áreas esenciales como limpieza, seguridad, alimentación y mantenimiento.
Para estos escenarios:
- Se planifican cuadrillas de emergencia y personal de retén.
- Se evalúa la redistribución de actividades críticas entre los trabajadores disponibles.
- Se priorizará la continuidad de los servicios de limpieza, seguridad, alimentación y mantenimiento.
- También podrán considerarse horarios alternativos de trabajo cuando sea necesario para mantener la operación del campus.
Saneamiento, plagas y residuos
El aumento de las temperaturas y la acumulación de agua pueden favorecer la presencia de insectos y otros vectores. Al mismo tiempo, el calor puede acelerar la descomposición de los residuos y generar malos olores o una mayor demanda de recojo.
Las medidas consideradas incluyen:
- Reforzar la fumigación preventiva.
- Mantener vigilancia sobre posibles puntos de acumulación de agua y eliminarlos oportunamente.
- Incrementar el recojo de residuos durante los periodos de mayor temperatura.
- Promover el uso de botellas reutilizables y la adecuada disposición de los residuos.
Patrimonio e infraestructura sensible
El campus PUCP alberga también bienes que requieren cuidados particulares frente al agua y la humedad, entre ellos sectores del Qhapaq Ñan, casas coloniales, muestras arqueológicas, obras de arte, documentos y otros espacios de valor patrimonial.
Por ello:
- Se han identificado bienes y ambientes que requieren protección prioritaria.
- Se planifican inspecciones y medidas temporales frente a posibles filtraciones o aniegos.
- Se coordinará con las áreas especializadas de la Universidad y, cuando corresponda, con el Ministerio de Cultura.
- También se evaluará proteger, trasladar o elevar muestras y bienes especialmente vulnerables frente al ingreso de agua.
Anticipar estos riesgos permite preparar respuestas en la Universidad antes de que una situación climática termine afectando la seguridad de las personas o el funcionamiento cotidiano del campus.