La bienvenida a los cachimbos y nuestra campaña de segregación tuvieron como animadores a los Mal Elemento. Al final de su presentación, hablamos con el Eduardo «el chino» Toguchi y nos dejó una promesa de cambio: Gastar la menor cantidad de agua posible cuando se afeita.
Las actividades comenzaron desde las 11 a.m. Al mediodía el calor era intenso y el sol brillaba sin tregua. Pero nada impidió a la nueva generación de alumnos PUCP participar en el juego que organizamos.
Hacían cola para competir: Tenían que correr y colocar los residuos en el tacho que le corresponde, más rápido que el compañero y equivocándose lo menos posible. María Pía, quien estaba orientando a los participantes, nos contó que «el 90% lo hizo bien y hubo un buen desempeño de los chicos». Además, si se equivocaban, al final les explicaban cuál fue su error.
La finalidad de la campaña es que los alumnos aprendan a depositar los residuos correctamente. De esta manera facilitan la segregación y ayudan al reciclaje. Tanto papeles, vidrios como botellas de plástico son donadas a FUNDADES, quienes dan becas educativas a niños en situaciones de riesgo, y al colegio República de Paraguay, para que mejore su infraestructura. Además, si no depositamos los residuos bien, perjudicamos los materiales que sí estaban en el lugar correcto. Nuestra campaña continuará durante todo el año.


