El cambio climático se acelerará pero no de forma repentina; así lo afirman científicos en un nuevo informe.
Concluyen que el dióxido de carbono y el metano generado por los microbios que digieren plantas en descongelación y materia animal entrarán a la atmósfera de a pocos. «Los cálculos a los que llegamos en esta síntesis sugieren que, a lo largo del resto de este siglo, podría ser similar en magnitud a lo que la deforestación tropical afecta actualmente al ciclo global del carbono» (McGuire, 2015).
A medida que el clima se calienta y el permafrost se derrite, los microbios descomponen el material orgánico en el permafrost, lo que libera dióxido de carbono o metano, el cual tiene mayor potencia. Esos gases de efecto invernadero provocan calentamiento adicional. En los últimos 30 años, el permafrost en Alaska, Rusia y otras regiones árticas se ha calentado casi 11 grados Fahrenheit, elevándose de una temperatura promedio de poco menos de -7 grados C a poco más de -2 grados C, según la investigación.
El artículo es resultado del trabajo de la Permafrost Carbon Network (Red de Carbono del Permafrost), un grupo de más de 200 científicos de 88 instituciones de investigación en 17 países que durante cuatro años han estudiado los cambios en el Ártico.


