Clima de Cambios estuvo presente en el V Foro Nacional de Universidades: “Nuestro actuar frente al cambio climático” y comparte la iniciativa que presentó Yoca Arditi-Rocha para reducir el impacto ambiental y la huella de carbono en las operaciones del campus universitario.
En el Perú se podría instituir una iniciativa de redes universitarias que tenga como objetivo principal frenar el Cambio Climático, de tal forma que las universidades peruanas sean carbono neutrales. En Estados Unidos existe ya una iniciativa con este propósito que reúne a más de 684 universidades. Esta propuesta podría ejecutarse a través de un convenio voluntario, con diferentes etapas que se alcancen dependiendo del compromiso de cada organización. La iniciativa propuesta por No Planeta B se denomina: U Climática.
Para ello cada universidad debe gestionar, implementar y medir la huella de carbono, así se completa un inventario de gases de efecto invernadero. Ello permite tomar las medidas inmediatas para reducir las emisiones de GEI mediante la realización de una lista de acciones a corto plazo. Integrar la sostenibilidad en la currícula es otra necesidad a fin de que sea el tema ambiental parte de la experiencia educativa, lo que permitirá a su vez realizar informes del plan de acción climática, de inventario y de progreso, el cual esté a disposición del público y todos los grupos de interés.
La implementación del Plan Climático deseado requiere objetivos a corto, mediano y largo plazo, como son el llegar a ser carbono neutral u obtener la certificación de Campus Verde. Para ello se requiere educar, comprometer, inspirar y consolidar acciones frente al Cambio Climático en colaboración con el Ministerio del Ambiente de nuestro país.
En este Plan Climático es necesario primero difundir un profundo conocimiento científico del calentamiento global y los efectos del cambio climático, en todo el mundo, con especial incidencia en Perú; en aspectos cruciales como el agua, la energía, la estabilidad política, la estabilidad alimenticia, la deforestación y todas sus intervenciones. De esta forma, la comunidad universitaria será inspirada a realizar cambios de hábito personal, impulsados a reducir su huella de carbono, con lo que obtenemos un coeficiente de participación. Además, impulsando la participación a través de las redes sociales es posible exigir mejores políticas ambientales uniéndose a la comunidad internacional que busca un acuerdo climático vinculante que inicia su recta final ya en Lima con la COP20, este diciembre del 2014.
La utilización de tecnologías y energías limpias, como es la eólica para la reducción de la huella de carbono; calcular la huella de carbono en la universidad; crear un plan de acción por el clima; elaborar un plan de neutralidad carbónica; diseñar un programa de formación de voluntarios donde estudiantes, profesores, administrativos busquen colaborar con el tema; propiciar alternativas de transporte sostenible; y constituir programas e iniciativas de reciclaje y reforestación por cada alumno; entre otras, son algunas de las opciones para propiciar el cambio en nuestra universidad, en nuestro país.


