El país recibió donación equivalente a 115 mil toneladas en créditos de carbono, mientras que las emisiones directas de gases de efecto invernadero se estiman en 60 mil toneladas. Las cifras fueron divulgadas en rueda de prensa con los ministros del Medio Ambiente, Izabella Teixeira; Deporte, Aldo Rebelo; Turismo, Vinícius Lages; Desarrollo Social, Teresa Campello, y la representante del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en Brasil, Denise Hamú, en Brasilia.
“Es la primera vez que se hace 100% de la mitigación de las emisiones directas. La Copa Mundial está totalmente compensada, desde el punto de vista de las emisiones directas. Además de la inclusión de productos orgánicos, de la cuestión de residuos sólidos y de la certificación de todos los estadios. Es la primera vez que se hace una Copa Mundial con esa envergadura de medidas de sostenibilidad”, destacó la ministra Izabella Teixeira.
El Gobierno Federal elaboró un inventario que proyecto que 1,4 millones de toneladas de carbono sean lanzados en la atmosfera de forma directa (hospedaje, vuelos nacionales, obras, operaciones, desplazamientos previstos de turistas y profesionales) e indirecta (vuelos internacionales y recorridos de turistas además del trayecto entre aeropuerto, estadio y hotel).
Cabe resaltar que por primera vez en la historia, una Copa Mundial tiene todos los estadios ambientalmente certificados. Este fue un requisito para que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) liberase financiación para las obras. La exigencia, incluso, será adoptada por la FIFA para las próximas ediciones del Mundial.
“Brasil cuenta con una enorme responsabilidad en la cuestión ambiental. Tenemos sedes en todos nuestros biomas y el gobierno brasileiro asumió, por iniciativa voluntaria, la exigencia del cumplimiento de medidas sostenibles para la construcción de los estadios. Brasil es pionero en proponer y adoptar ese tipo de certificación en Mundiales”, afirmó Teixeira.
Este es definitivamente un ejemplo a seguir en cuanto a la organización de eventos mundiales con criterios de sostenibilidad y valoración del medio ambiente.
Fuente: FIFA.es


