Ayer se cumplió el plazo que fue establecido en la última cumbre climática celebrada en Copenhague el pasado diciembre. Antes de esta fecha, los países participantes de la COP15 y responsables de producir más del 80 por ciento de los gases de efecto invernadero (GEI), debían presentar sus planes de recorte de emisiones para el 2020.
Con las propuestas presentadas se espera que los países ricos reduzcan sus emisiones de GEI hasta entre un 12% y 18% respecto a los niveles de 1990. Se trata de una cifra que está muy por debajo del 40% necesario para evitar que la temperatura del planeta aumente cuatro grados para el 2100.
Teniendo en cuenta la fecha límite fijada, la Secretaría para el Cambio Climático de la ONU planea publicar una lista con los objetivos planteados por las diferentes naciones. El objetivo de esto es presionar a los mayores responsables de las emisiones globales a que fijen las propuestas y llevan a cabo las promesas.
La COP15 llegó a un acuerdo sobre la necesidad de limitar los aumentos de temperatura a menos de 2 grados centígrados, al mismo tiempo que se estableció la necesidad de realizar inversiones para ayudar a los países en desarrollo en su lucha contra el cambio climático. Sin embargo, ya se está hablando de flexibilidad en cuanto a los plazos dado que hasta el momento las ofertas de los países industrializados no se adaptan a la realidad.
Las propuestas presentadas hasta el momento hacen que sea poco probable mantener la temperatura dentro de los límites fijados y así trabajar, con responsabilidad y compromiso, en la lucha contra el calentamiento global.
Fuente: Tuverde.com


