Los veintisiete países que conforman la Unión Europea formalizaron el 6 de abril el plan definitivo contra el cambio climático, luego de un extenso proceso al que tuvo que someterse antes de entrar en vigor.
Con las nuevas normas se prevé un corte del 20 por ciento en emisiones de CO2 y una participación del 20 por ciento de energías renovables en su matriz energética para el 2020.
La negociación llegó a su fin propiciada por los ministros europeos del Interior reunidos en Luxemburgo, quienes acordaron que al menos 10 por ciento de carburantes utilizados en transporte provengan de fuentes renovables.
El plan provee especial atención a las emisiones del sector del transporte, responsable casi 20 por ciento del total de emisiones en la UE, según datos comunitarios.
Los sectores más contaminantes, cubiertos por el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés), tendrán que recortar sus emisiones en un 21 por ciento, en relación a los datos del 2005.


