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PREMIO SOUTHERN PERU

Semblanza del Sr. Emilio Adolfo Westphalen

"Se habrá visto por lo anterior que mi papel dentro de la poesía peruana ha sido aleatorio y que ha dependido mayormente de las circunstancias. Espero que también habré conseguido que se entrevea que estimo la actividad poética al igual que toda otra actividad estética como una necesidad vital. No se obtendrá de ella naturalmente la 'abolición de la muerte', pero sí quizá, hacer más llevadera la vida. Sería una expresión más de la condición humana, del impulso a no admitir lo real como definitivo e incambiable, a querer superarlo. En la poesía, en la revolución y en el amor veo actuantes los mismos imperativos esenciales : la falta de resignación, la esperanza a pesar de toda previsión razonable contraria".

Emilio Adolfo Westphalen, nació en Lima en 1911. Sus estudios escolares los realizó en el Colegio Alemán de Lima, los superiores en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, entre 1928 y 1932. Conocedor de diversos idiomas aparte del propio : inglés, alemán, francés, italiano y portugués.

Entre los poetas vivos del Perú, Emilio Adolfo Westphalen es considerado unánimemente el más grande. La crítica literaria lo sitúa al lado de nuestros mejores creadores del siglo XX : César Vallejo, José María Eguren y Martín Adán. Este es un reconocimiento que excede los límites del país y se extiende al conjunto de quienes fuera de él conocen y opinan sobre nuestra literatura.

El prestigio de Emilio Adolfo Westphalen en el ámbito de la poesía se inició con dos poemarios : Las ínsulas extrañas (1933) y Abolición de la muerte (1935), dos parvos folletos con nueve poemas cada uno. Esos dieciocho poemas y ese par de títulos, que juntos sumaron apenas trescientos ejemplares, fueron suficientes para que la poesía de su autor se expandiera por casi todo el espacio culto de nuestra lengua y llegara a otros idiomas. Estos dos cuadernillos se consideran una de las fuentes de la renovación de nuestra poesía.

Pasaron décadas antes de que esos dos títulos volvieran a editarse. Y el propio poeta dejó, también por décadas, de publicar poemas. Sin embargo, al decir de Javier Sologuren, su silencio no fue un espacio muerto, vacío, sino tiempo de experiencia y gestación. De otro lado, su presencia en las antologías no solo mantuvo el interés por su poesía sino que fue extendiendo y consolidando un aprecio por ella que el paso del tiempo en vez de amenguar acrecentaba.

Solo en 1980 esos dos breves poemarios reaparecieron en un mismo volumen, acompañados de nuevos poemas, inéditos en su gran mayoría. El libro que reúne el conjunto de su obra poética fue titulado Otra imagen deleznable. Roto el largo silencio del poeta, después de esta edición, hecha en México por el Fondo de Cultura Económica, aparecieron otras del conjunto de su poesía, editadas en Madrid y en Lima.

A partir de 1981 publica diversos opúsculos en Lisboa, Lima y México. La acogida a su obra poética reunida podría calificarse de consagratoria si esas ediciones no hubieran sido promovidas por una consagración que las precedía, hecho no por real menos misterioso, dada la dificultad de acceder a los textos poéticos de Emilio Adolfo Westphalen. De esos textos ha afirmado Javier Sologuren en su discurso de incorporación a la Academia Peruana de la Lengua, que "trazan el círculo tal vez más insólito y resplandeciente de la poesía peruana contemporánea, el círculo más intensamente rotado de silencio.

Sin duda el interés internacional por el poeta se sostuvo también por la dos memorables revistas que fundó y dirigió : Las Moradas y Amaru. La primera, que alcanzó siete números entre 1947 y 1949, cumplió un papel de la mayor importancia en la modernización de la cultura literaria y artística de nuestro medio. La segunda, que logró catorce números entre 1967 y 1971, jugó un papel destacado en un momento de gran esplendor de la literatura latinoamericana, con el que supo entonar perfectamente. Antes de la aparición de estas revistas fundó y dirigió en 1939 El uso de la palabra y posteriormente entre 1964 y 1966 dirigió La Revista Peruana de Cultura.

Los ensayos y artículos publicados por Emilio Adolfo Westphalen en esas y otras revistas nacionales y extranjeras le confirieron un magisterio singular que para nada perturbó la discreción personal en la que siempre quiso y supo mantenerse. Una selección de esos trabajos suyos se ha publicado recientemente en Lima por el Fondo de Cultura Económica de México bajo el título Escritos varios sobre arte y poesía. Con toda certeza -ha dicho Luis Jaime Cisneros- "este libro constituye un documento del que no podrá prescindirse al escribir la historia cultural del siglo XX peruano". Una historia marcada por la escritura y el ejemplo de Emilio Adolfo Westphalen. Esta compilación permite verificar su aguda sensibilidad y su versación en asuntos poéticos y artísticos, así como precisar las afinidades literarias del autor. Estos trabajos reunidos permiten apreciar la lucidez, la hondura y la coherencia de su pensamiento. En ellos trata autores tandiversos como, entre otros, Walt Whitman, William Carlos Williams, Franz Kafka, Jean Paul Sartre, James Frazer, César Vallejo, José María Eguren, José María Arguedas, César Moro, Ezra Pound, T.S. Eliot, Martín Adán, en la literatura, y René Magritte, Fernando de Szyszlo, Ricardo Grau, Ramiro Llona, Emilio Rodríguez Larraín en las artes plásticas.

Si la poesía lo señala a Westphalen como un consumado artista, su labor cotidiana lo distingue como un hombre de cultura, honesto, animado por la búsqueda de la calidad y siempre interesado en el estudio y la difusión de los más altos valores del espíritu.

Si hubiera que resumir la trayectoria artística e intelectual de Emilio Adolfo Westphalen en pocas palabras, bien podría decirse que se trata de un poeta cabal que hunde sus raíces en la tradición peruana y en la lengua castellana y que tiene, al mismo tiempo, el aliento de lo cosmopolita y de lo universal. Como intelectual, le ha tocado vivir épocas turbulentas y en ellas no ha tomado ninguna bandera circunstancial. En las revistas que dirigió ha tenido siempre una amplitud de criterio y ha estado abierto a lo plural. Todo ello lo perfila como uno de los pocos peruanos del siglo XX en el campo de la cultura, que goza de una aceptación unánime.

En 1977 obtuvo el premio Nacional de Literatura. En 1991 recibió un Homenaje de la Universidad de Salamanca y en 1995 Las Palmas Magisteriales y la Orden del Sol. En el presente año la Universidad Nacional de Ingeniería le confirió el grado de Doctor Honoris Causa.

LIBROS PUBLICADOS

  • Las ínsulas extrañas, Lima 1933. 

  • Abolición de la muerte, Lima, 1935.

  • Otra imagen deleznable (Poesía reunida) México, 1980. 

  •  Arriba bajo el cielo, Lisboa, 1982. 

  • Máximas y mínimas de sabiduría pedestre, Lisboa, 1982.

  • Amago de poemas de lampo de nada, Lisboa, 1984.

  • Porciones de sueños para mitigar avernos, Lima 1986.

  • Ha vuelto la diosa ambarina, México, 1988. 

  • Cuál es la risa, Barcelona, 1989. 

  • Bajo zarpas de la quimera (Poesía 1930-1988), 

  • Madrid, 1991. La poesía los poemas los poetas, México, 1995

  • Escritos varios sobre arte y poesía, (Ensayos reunidos), Lima, 1997.

 


PREMIO SOUTHERN PERU

Medalla José de la Riva-Agüero y Osma 1997
A la creatividad humana

Acta de la sesión del Jurado 07 de octubre de 1997

Por acuerdo de la Pontificia Universidad Católica del Perú y de Southern Peru Limited, el Premio Southern Peru y Medalla José de la Riva-Agüero y Osma 1997, a la creatividad humana fue convocado para las especialidades de Humanidades, Ciencias Sociales (incluidas Derecho y Economía) y Artes Plásticas (artículo 3 del Reglamento del Premio).

De conformidad con el artículo 5 del Reglamento se había pedido a los doctores Jorge Avendaño Valdez, Estuardo Núñez Hague, Aníbal Quijano Obregón, Carlos Rodríguez Saavedra y Fernando Silva-Santisteban Bernal ser miembros del Jurado, lo que ellos aceptaron gustosos.

Recibieron y estudiaron los expedientes de los candidatos y, después de haberse reunido el 30 de septiembre, presentaron al Consejo Permanente los nombres de los cuatro finalistas y señalaron a quien según opinión de ellos debía recibir el Premio.

El 07 de octubre se reunieron los miembros del Consejo Permanente, señores Felipe E. Mac Gregor, S.J., Presidente ; Luis Guzmán-Barrón, Vicerrector Académico de la Pontificia Universidad Católica del Perú ; Charles G. Preble, Presidente de Southern Peru Limited, representado por el señor Luis Alfredo de Olazával ; Carlos Monge Cassinelli ; y las personalidades que integran el Jurado, señores Estuardo Núñez Hague, Aníbal Quijano Obregón, Carlos Rodríguez Saavedra y Fernando Silva-Santisteban Bernal. Excusaron su inasistencia los doctores Aurelio Miró-Quesada Sosa y José Agustín de la Puente Candamo, miembros del Consejo Permanente, y el doctor Jorge Avendaño Valdez.

Con el quórum reglamentario el Presidente declaró instalada la sesión.

Los miembros ausentes del Consejo Permanente, conocedores de la lista de los finalistas, habían comunicado su voto al Presidente. El doctor Jorge Avendaño Valdez había dado su voto en la sesión del 30 de septiembre.

Las personalidades y los miembros del Consejo Permanente, después de un animado y fructuoso debate, acordaron por mayoría conferir el Premio al poeta Emilio Adolfo Westphalen.

Se acordó también que la ceremonia de entrega del Premio será el 27 de noviembre de 1997.

Felipe E. Mac Gregor, S.J.
Presidente Consejo Permanente
Premio Southern Peru


Premio Southern Perú (principal)