Descripción
 
 

Tablada de Lurín es un complejo de sitios prehispánicos en la Costa Central del Perú, en la quebrada de Atocongo, sobre la márgen derecha del río Lurín , al Sur de Lima (12°11’ Latitud Sur, 76°55’ Longitud Oeste). Descubierto en 1958 por la Dra. Josefina Ramos de Cox, el complejo es objeto de investigaciones que se desarrollan desde esta fecha hasta el presente y conciernen, entre otros, al único cementerio prehistórico en el Perú, intacto y excavado. El cementerio, cuyo estudio resulta clave para esclarecer orígenes de la cultura Lima, se ha hecho conocido por artefactos de cobre vaciado y dorado; éstos cuentan entre hallazgos de mayor antiguedad de los que se tiene información en la Costa Central y Sur.

Los sitios ocupan un tablazo desértico, casi equidistante, a menos de 7 km, de las playas arenosas del Pacífico, ricos en moluscos, y del valle bajo, cultivable, de Lurín. En la cercanía se encuentran también yacimientos de cobre, pero su explotación en tiempos prehispánicos no pudo ser comprobada. Debido a la altura promedio de 260 m. s.n.m. y la localización en el pie de las primeras estribaciones de los Andes, a lo largo de las playas del Océano Pacífico, el área está afectada estacionalmente por el fenómeno de loma.

Cinco periodos de ocupación fueron definidos con criterios estratigráficos:

1. Campamentos precerámicos (aprox. 7600 - 2700 a.C.).
La presencia temprana de poblaciones prehistóricas en la zona tiene que ver directamente con el aprovechamiento estacional de los recursos de loma. La dieta basada en el consumo de ambas especies estuvo complementada con la recolección de moluscos en las playas arenosas, en particular de Mesodesma donacium, con la caza de fauna menor de loma, y con la pesca ocasional. El procesamiento de alimentos y la talla de andesitas, hematitas, calcedonias y cuarzo de orígen local son las únicas actividades bien documentadas. Las características tecnológicas y las preferencias en la dieta indican que los habitantes de campamentos provenían del interior del valle.

2. Evidencias de permanencias temporales breves del Periodo Inicial (900 a.C.), (fogones aislados, choza semisuterrranea). Escasos fragmentos diagnósticos de cerámica encuentran paralelos en Curayacu y Ancón.

3. Cementerio de entierros en pozo (aprox. 200 a.C. - 100 d.C.).
Su área reconocida mediante excavaciones y sondeos excede 20 ha. Hasta 1998 se ha excavado 4600 m2 con 957 contextos. Los entierros típicos tienen forma de pozo cavado en arena (prof. 1m - 3.50m), con cámara y descanso; contienen restos oseos de individuos sentados; el ajuar está distribuido en frente y a los lados del cuerpo. Entre los objetos exclusivos para entierros masculinos mencionemos cabeza de porra, gancho de estólica, tubos, paletas y espátulas. Cantimploras (botellas frejoloides) e implementos de alfarero constituyen ofrendas exclusivas en los entierros femeninos.

4. Cementerio de tumbas múltiples suterraneas (aprox. 100 - 400 d.C.).
Su área mínima es de 2 ha. Las estructuras, de forma ovalada o rectangular ( en prom. 1.40 x 1.30 x 0.90m), y con una variedad de sistemas de acceso (vestibulos, puertas laterales con rampa, aperturas en el techo), están construidas de piedras semi-canteadas dentro de profundas zanjas (hasta 3m). Techos de lajas sobre largas vigas de piedra están soportadas por ménsulas. Las andesitas, utilizadas en la construcción, fueron extraidos de los cerros aledańos. Los mausoleos fueron construidos secuencialmente fomándose con el tiempo agrupaciones nucleares. Existe por lo menos un alineamiento SW-NE de estas agrupaciones de 400 m de largo. Las 34 estructuras excavadas contenían osamentas, de entre 1 y 23 individuos de ambos sexos, mayormente adultos, sepultados como entierros primarios y segundarios. Luego del entierro del individuo principal la zanja de acceso se cubría de rellenos con ofrendas. Un sello de lajas marcaba el lugar en la superficie.

5. Evidencias de tránsito y permanencias breves desde el Horizonte Medio hasta al Periodo Colonial.

 
     
   
 
Antara de cerámica de 5 tubos. Sector SE A, CF 353 C7.
Foto: D. Giannoni
 
     
   
 
Botella elipsoide horizontal con pico corto, asas auriculares sobre los hombros. Decorada con pintura roja en bandas verticales. Sector NE-B. Foto: D. Giannoni
 
   
   
 
Vista de la distribución de contextos funerarios en el Sector SE, y del sector excavado por el Seminario de Arqueología del IRA
 
     
   
 
Vista parcial del sitio, en periodo de lomas. Se observa el Cerro Castilla al fondo. 1998.
Foto: H. Carrillo
 
   
   
 
Staff, practicantes y visita. De izquierda a derecha, Rafael, Adriana, Krzysztof, Ricardo, Izumi, Miguel, Pamela, Elsa, Mónica, Miguel, Jahl, Víctor, Marcelo, Azucena, Isabel, Gato, Mila
 
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