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De
chatos y tallas mundiales
Chato Pérez, Chato Adrianzén, Chato Carlos,
Chata Patty
chatos nuestros padres y hasta nosotros
mismos. Pícaro, ágil y vivaz, el chato es, sin
duda, un importante referente en el imaginario popular. Por
eso, Gloria lo ha convertido en el protagonista de la campaña
que impulsa el consumo de su producto estrella: la leche.
Y para afianzarla aprovechó la fiebre futbolística
desatada por el Mundial Alemania 2006, lanzando con gran éxito
la promoción Talla Mundial.
1,010
PREMIOS
El procedimiento era muy sencillo: estar atento a las tandas
comerciales hasta que aparezca el spot de la promoción
y anotar al reverso de la etiqueta -junto con tus datos personales-
el nombre del jugador más alto de uno de los ocho países
participantes del torneo deportivo más vendedor del
mundo. Luego, depositarla en uno de los lugares autorizados
y esperar a ser el ganador de uno de los premios prometidos
por la compañía lechera.
Así
de sencillo como suena, la promoción Talla Mundial
es parte de una estrategia de marketing dirigida a niños,
adolescentes y jóvenes que no solo pretende impulsar
las ventas del producto en cuestión, sino que permite
el desarrollo del mercado de lácteos. a diferencia
de otras marcas, como Pura Vida o Bella Holandesa (propiedad
de la misma empresa), cuya orientación es hacia las
madres de familia, Leche Gloria apunta a la mente y al corazón
de pequeños hombres menores de 18 años, para
quiénes el fútbol también ocupa un espacio
muy grande.
CHOLOS
Y CHATOS
En contraste con suiza Dairy y Algarra sus marcas de
lácteos en Puerto Rico y Colombia, respectivamente,
Gloria y Pil (la Gloria boliviana) se han centrado en el chato
como eje de sus campañas publicitarias. Tanto que el
recordado comercial del edificio habitado por numerosos chicos
de baja estatura tiene su versión altiplánica.
Lo
que ocurre en el país boricua es que, debido al decreciente
consumo de leche, suiza Dairy se ha abocado a una mayor producción
de queso, que tiene gran aceptación entre lo puertorriqueños.
Mientras que en Colombia la tradicional Algarra (de la que
Gloria es accionista) tiene como público objetivo a
los padres de familia (su slogan ser grande es
de alto contenido moral). Así, la promoción
de la leche tiene como premio un juego de platos, destinando
los balones a la promoción de jugos Tampico.
QUERIDO
CHATO
Lo curioso es que en Bolivia y en especial en nuestro país,
el apodo chato, no es motivo de ofensa, sino que
hasta puede ser visto como una muestra de cariño. Tal
vez por la gran cantidad de gente de baja estatura se haya
vuelto natural nombrar y ser nombrados de esta manera. Por
lo pronto, Gloria puede sentirse afortunada. Los chatos tienen
cuerda para rato.
(Victoria
Sampi)
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Estrellas
que estrellan tu campaña
Esta habilidad es reconocida por nosotros, y le otorga al
jugador ciertos beneficios como dinero, fama y la admiración
de las más bellas mujeres.
El
romance no pasa desapercibido para las grandes empresas, quienes
ven en estos deportistas a los mejores portavoces para sus
campañas. A más popular el deporte, mayores
las aportaciones de las empresas y las ganancias que obtienen.
Por este motivo, para identificarse con el aura ganadora de
estos astros, las empresas optan por convertirse en patrocinadores,
emitir la pauta publicitaria en los entretiempos de los partidos,
colocar paneles, globos aerostáticos, dar su nombre
a la copa del campeonato y hasta rebautizar estadios con el
nombre de la empresa .
Alemania
2006
El
mundial no fue la excepción; 15 reconocidas marcas
se alzaron como los patrocinadores oficiales, pero ello no
significó que las demás compañías
se hayan cruzados de brazos. Todos los anunciantes debían,
casi por ley, colgarse de la moda mundialista. Sin embargo
no todo fue color de rosa.
Bienvenidos
al baile
del Joga Feito
Durante la temporada mundialista, la pauta publicitaria de
cualquier canal de TV y las avenidas importantes estaban enmarcadas
de avisos alusivos al fútbol. Las estrellas del balompié
anunciaban las bondades del producto; afirmando que lo usan,
y que te unirás a la gente cool si también
lo usas.
Seamos
claros, la gente no es tan primaria aunque haya una
gran necesidad de aceptación en el ser humano- pero
se deja persuadir por la siguiente lógica: la
estrella del fútbol usa la marca A, por ende si quiero
estar a la moda debo usar esa marca. Sin embargo, la
felicidad de este cuento de hadas termina cuando la estrella
ofrece una actuación por debajo de la expectativa generada
o tiene un comportamiento tachado por la mayoría de
fanáticos . En muchos casos la suerte del producto
termina unida a lo que presenten estas estrellas. En Francia
98, tanto Nike como Adidas sufrieron reveses publicitarios
muy fuertes. Nike tuvo que enfrentar los rumores de haber
presionado para que un enfermo Ronaldo juegue en la final
Brasil vs. Francia; mientras Adidas ponía su mejor
cara para responder que cuando dijo un inglés
hará algo con sus botines no se refería
al foul que su estrella, David Beckam, realizó en el
partido Inglaterra vs. Argentina .
Para el 2006, Nike apostó al joga bonito,
que ensalzaba la verdadera pasión de jugar al fútbol,
encarnado por diversas estrellas mundialistas. claro que colocar
este slogan en portugués llevó indefectiblemente
a unir la campaña con el equipo hexacampeón
de Brasil, y unirlo también a su suerte. Así,
tras la deslucida campaña de los auriverdes, la frase,
a son de burla, fue transformada en joga feíto.
Pepsi Cola optó por el bienvenidos al baile,
enfatizando la picardía característica del juego
sudamericano, con Argentina y Brasil como principales figuras,
al menos eso se apreció en nuestro país. Algunos
aún siguen esperando el baile de estas
estrellas que terminaron bailadas. La marca de
caramelos Tic Tac en Brasil, apostó por sacar una edición
con el ribete de Hexa haciendo alusión
a un hexacampeonato, la cual asumimos salió bastante
rápido del mercado tras la eliminación del scratch
del torneo mundialista.
Más
escándalo y menos fútbol
El mundial se caracterizó por las noticias amarillas.
Como dice la popular frase Dios perdona el pecado, pero
no el escándalo. Así, la deslucida actuación
de figuras como los brasileños Ronaldo, Ronaldhino
y Roberto Carlos llevó a una serie de reacciones populares
como el derrumbe de la estatua de Ronaldinho en un estado
de Brasil o la emisión de un vídeo de Roberto
Carlos, quien pierde la marca antes del gol francés,
en el partido que envió de vuelta a casa al scratch.
Sin embargo, fue el francés Zinedine Zidane, imagen
de Adidas, quien centró todas las miradas. El popular
Zizou fue uno de los artífices del despegue
de la selección gala, que vino de menos a más
desde antes de iniciarse la justa mundialista. En ella anunció
su retiro definitivo de la selección. Por ello, miles
de fanáticos esperaban ver alzarse a este astro como
campeón del torneo.
El
fin de la carrera
En
muchos manuales de crisis de comunicación suele decirse
que para construir una imagen se toman años, y para
destruirla bastan segundos. Zidane pasó a la historia
por el sorpresivo cabezazo propinado al defensa Marco Materazzi,
lo cual produjo una cobertura mediática a gran escala,
dando inicio a innumerables blogs, artículos e incluso
juegos descargables vía Internet con motivo del popular
cabezazo.
Si
bien para muchos comentaristas deportivos este fue un mundial
sin pena ni gloria; económicamente no ha sido malo.
Las marcas unidas a estas figuras han hecho sus negocios antes
y durante el mundial; y sus imágenes siguen unidas
al halo ganador de las estrellas del deporte. Lo más
probable es que deban esperar que empiecen las ligas de alta
competición como la Española, Inglesa y Francesa
para ver como está el termómetro con sus ex-estrellas.
Es muy posible que se dejen de lado algunos nombres y otras
nuevas figuras ocupen el lugar de los ausentes. Tal vez los
hoy impopulares reciban la absolución del hincha al
convertirse, nuevamente, en los salvadores de sus equipos
en los partidos más aciagos. Total, son pocos los mortales
que pueden hacer soñar a una nación entera con
destilar magia con un balón en los pies; y eso lo saben
bien las empresas.
(Héctor
Mendoza Cuéllar)
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Alemania
despliega su bandera
El 9 de junio de 2006 significó para Alemania no solamente
el inicio del Mundial, sino también un paso en dirección
hacia un trato más sano con su propia identidad. Había
banderas por todas partes, colgaban en las ventanas, brillaban
en las mejillas, vestían a los aficionados y flotaban
en casi todos los autos. Este suceso puede ser normal en los
Estados Unidos, para Alemania era una imagen inédita.
Yo
viví el Mundial en Ilmenau, una pequeña ciudad
universitaria en la Selva de Turingia con unos 35.000 habitantes.
Allí no existían las mismas imágenes
impresionantes como las de la calle de aficionados en Berlin,
la atmósfera sin embargo era fenomenal. El fútbol
normalmente no me interesa, pero una amiga me persuadió
de acompañarla al partido inaugural. Todos los partidos
en Ilmenau fueron transmitidos en pantallas gigantes colocadas
en los jardines principales del comedor universitario y en
las plazas delante de los clubes. Primero, me extrañó
un poco que todos vistieran con banderas, camisas, pelucas,
maquillaje y tatuajes lavables en los colores negro, rojo
y oro. Aumentaba mi asombro al escuchar que todos cantaran
el himno nacional de pie. Después de que asimilé
mi sorpresa, me uní al grupo de aficionados en el segundo
partido portando los colores oficiales; de ahí en adelante
no me pude perder ningún partido.
Observar
la bandera nacional ondeando en su territorio, es una rareza
en Alemania. El águila federal se luce sin timidez
por todo el país, pero la bandera generalmente solo
se encuentra acompañada de la bandera de la Unión
Europea, muy pocas veces se la encuentra sola. Aprendemos
la letra del himno nacional en la escuela, pero normalmente
no se canta. Cuando se trata el tema de la Segunda Guerra
Mundial cada año escolar, nos inculcan que debemos
avergonzarnos por lo sucedido. Los alemanes tienen un problema
con Alemania, con su pasado y con el trato en relación
a sus símbolos patrios. Por lo tanto fue demasiado
sorprendente la vivencia relajada en los colores nacionales
durante el Mundial. Otro hecho extraño fue la presencia
de numerosos inmigrantes apoyando al equipo alemán
levantando la bandera.
Sin
embargo, no todos se mostraban orgullosos de este acontecimiento;
siempre sucede de la misma manera cuando hay un acercamiento
con su país provocando el surgimiento de debates sobre
el nacionalismo y el patriotismo. En el extranjero, los debates
eran vistos sin la misma seriedad que tuvo para nosotros.
Corresponsales de Inglaterra, Italia, Francia, Polonia y de
los Países Bajos vieron el patriotismo del Mundial
como una consulta distendidamente: Finalmente, los Alemanes
se permiten la alegría de su patria.
Digno de mencionar en este contexto está la campaña
publicitaria Tú eres Alemania, que ya nueve
meses antes del Mundial buscaba enseñar a los alemanes
una percepción positiva de sí mismos, mostrándonos
que es una condición importante para su desarrollo
económico y cultural. Por el otro lado la campaña
fue criticada rudamente, era la primera vez desde la segunda
Guerra Mundial que no existía un reproche al fascismo.
La
campaña políticamente independiente respondía
a una acción común de grandes medios de comunicación
con agencias publicitarias y de relaciones públicas.
Tú eres Alemania era una campaña
pro bono, es decir, las empresas de medios de comunicación
pusieron a disposición un volumen de más de
30 millones de Euros, gratuitamente. Las agencias, las empresas
de producción y más de 30 colaboradores prominentes
de las áreas de cultura, deporte, medios de comunicación
y de la sociedad trabajaron sin honorarios.
La
campaña se lanzó el 26 de septiembre de 2005
con un único spot en la TV: el anuncio de dos minutos
fue emitido en varias emisoras simultáneamente. El
mismo día ocurrió el lanzamiento del sitio de
internet www.du-bist-deutschland.de. todo fue enlazado con
una comu nicación de amplia cobertura en diarios y
revistas, cine, medios on-line y publicidad outdoor. La campaña
acabó en enero de 2006.
Respecto
a lo vivido en el Mundial, no todos se mostraron a favor.
Varios diarios criticaron el optimismo y el orgullo nacional
como exageración. En Internet se pudo ver parodias
extrañas, el gran diario Süddeutsche
llamó a la campaña antidepresivum visual.
La prensa estuvo de acuerdo en su aversión: como
en un kindergarten (Zeit), antiartístico
(Zeit) e imbecilidad (Taz).
Se
puede pensar lo que se quiera, pero, así como el Mundial
2006, esta campaña ha conseguido que Alemania hable
con y sobre sí misma. Ambos han contribuido a superar
la estupefacción que afecta los alemanes cuando se
trata de la nación y del patriotismo. A mi entender
esto es un camino en la dirección correcta, no se debe
olvidar el pasado, pero solamente los que miran al frente
tienen un futuro.
(Martina
Kong)
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Enlaces:
La
historia de Nike
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La
final de las marcas
Para
los aficionados a las marcas y para los habitantes de Herzogenaurach
(Alemania), la final de fútbol no fue entre dos países,
sino entre dos nombres: Adidas y Puma.
Tal
vez pocos sepan que estas dos reconocidas marcas deportivas
nacen no solo en el mismo pueblo, sino en el seno de la misma
familia.
Adolf
y Rudolf Dassler son los fundadores de las dos marcas que
pasaron a la final del mundial. Según la página
web Cincodias, Puma cuenta con una participación de
mercado en artículos futbolísticos del 7%, lejos
del 32% de Nike y del 36% de Adidas, quien es patrocinador
oficial del Mundial desde 1970.
Pero
lo sorprendente de esta historia no es solo que este David
(Puma) venció a dos Goliats (Adidas y Nike) sino el
gran marquismo que demuestra el comportamiento de los miembros
de esta comunidad.
Como
dice la CNN, medio que difundió esta historia, Herzogenaurach
es un pueblo medieval de calles empedradas que alberga a dos
de las mayores empresas deportivas del mundo, una en
cada lado del río que cruza en medio del poblado.
Y, literalmente, los divide en dos bandos. No solo se disputan
a los trabajadores, sino que estos se muestran tan fieles
a sus marcas que no pueden comprar sus carnes en la misma
carnicería o entrar al mismo restaurante. Y por supuesto
ningún simpatizarte de Adidas se podría casar
con una simpatizarte de Puma.
Y,
como si fuera poco, para remarcar más esta diferencia,
la gente usa zapatillas todo el tiempo. ¡Esto sí
que se llama pasión por las marcas!
Solo
un último dato: de todos los equipos que participaron
en el mundial más de la mitad usaron ropa patrocinada
por una de estas marcas nacidas en Herzogenaurach.
(Alicia Balarezo)
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