¡Felices Fiestas!
Estamos por finalizar el semestre y como todos los años nos
sorprenderemos por la banalización de las fiestas navideñas,
mientras que los niños pobres -los que nacen cada día
y viven en lo que para Jesús fue solo un pesebre temporal-
serán motivo de los más eufemísticos programas
de solidaridad social. Nos veremos obligados a decidir si comprar
tarjetas de apoyo a Unicef a los niños huérfanos de
Ayacucho o a los niños pobres de nuestra parroquia. Pensaremos
dos veces antes de comprar y comer sin culpa los panetones que no
benefician a nadie sino a nuestros propios paladares. Tal vez a
alguien se le ocurra regalar sendas pulseras de moda benefactora
y estará haciendo una buena obra. O, como bien proponían
mis amigas, este año en vez de intercambiar regalos invirtamos
ese dinero en juguetes para donarlos a una institución infantil.
Ese será nuestro mejor regalo. Claro que eso no impide que
tengamos como siempre nuestro lonche navideño, dejando de
lado las utopías y angustias anoréxicas que por esta
temporada también nos invaden y a lo que tenemos derecho.
Este es el escenario de las fiestas de fin de año: de un lado los buenos sentimientos el espíritu solidario traducido en Responsabilidad Social (personal y corporativa) y del otro las frenéticas tentaciones de la Sociedad de Consumo y nuestras necesidades por siempre insatisfechas. Ahora que escribo estas últimas líneas tengo la impresión de que estuviéramos ajenos al contexto de una país en vías de desarrollo y esto me da a un comentario final. Nuestro Decano Luis Peirano Falconí estuvo presente recientemente en una cumbre sobre el Cambio Social en Filipinas (organizada por la Fundación Rockefeller) donde presentó un panorama general de la llamada Comunicación para el Desarrollo en los últimos cuarenta años en nuestro país.
Al iniciar un nuevo calendario los comunicadores publicitarios podríamos hacer un propósito de enmienda y tomar al toro por las astas para hacer de la Comunicación un medio para desarrollarnos tanto como personas, como profesionales, como comunidad y como país.
¡Feliz lectura! ¡Felices fiestas!
Rosa María
Bedoya
Directora
Coordinadora de la Especialidad de
Publicidad - PUCP