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Marketing
y Niños
Una
experiencia universitaria
A mediados de los años sesenta
se empezaron a publicar los primeros estudios sobre los hábitos
de consumo de los niños. Los dos inocentes caramelos semanales
comprados por los niños norteamericanos que estudió
Mac Neal en 1964, develaron a los especialistas de la entonces incipiente
industria del marketing, que los niños no sólo eran
un mercado apetecible con poder de compra propio. También
les descubrieron el poder de influencia que ejercían en las
decisiones de sus padres y la posibilidad de construir con ellos
una relación de lealtad para un futuro consumo.

LOS NIÑOS
NO SÓLO COMPRAN CARAMELOS
Otro estudioso del tema, Jöel Brée,
analizó posteriormente los tipos productos que los niños
consumían de acuerdo a su edad y concluyó, desde el
otro lado del Atlántico, que su inherente actividad lúdica
les permite formar parte de una sociedad del ocio en la que al tomar
contacto con sus padres, otros niños y los medios de comunicación,
integran sin proponérselo la sociedad del consumo. Con el
tiempo, su interés por socializar crece, y se
convierten en consumidores que toman decisiones rápidas y
buscan siempre algo nuevo.
Pero compliquemos más el panorama.
En la actualidad, mientras en una esquina los profesionales del
marketing se esmeran en diseñar las más afiladas estrategias
para llegar a estos sofisticados públicos, en la otra, las
leyes o códigos de pueblos socialmente responsables buscan
contener el impacto de las campañas consumistas y hacer prevalecer
los valores y la transparencia en el acceso a la información.
De igual modo, los educadores tratan que
los niños y jóvenes entiendan los mensajes a los que
están expuestos y la mejor manera de reaccionar ante ellos.
Y finalmente, los padres hacen su mejor esfuerzo para sobrellevar
la culpa de no pasar tanto tiempo con sus hijos como el que quisieran
y están atentos a cualquier mensaje -en la casa o en la tienda,
directo o codificado-para comprar el juguete educativo, familiar
o incluso el atribuido al deseo del hijo para justificar el deseo
del padre.
DE LA IDEA DE NEGOCIO
A LA EXPOSICIÓN DEL TRABAJO FINAL
En este escenario, los alumnos del curso
Técnicas y estrategias de marketing 1 de la Especialidad
de Publicidad ingresaron a conocer y comprender los conceptos básicos
del proceso de intercambio, a través de la elaboración
y sustentación de un plan de marketing que girara alrededor
del tema de los niños.
Trabajar una única temática,
permitió a la clase observar el mismo público objetivo,
compartir las fuentes de información, discutir en función
de las mismas lecturas y articular las necesidades de sus pequeños
públicos y los bienes o servicios que crearon para satisfacerlas.
El trabajo planteó tres objetivos:
1. El producto tenía que ser original, diferente a lo que
existe en el mercado.
2. El producto tenía que satisfacer una necesidad concreta
y si era posible crear un nicho.
3. El desarrollo del producto tenía que pasar por las diferentes
etapas del plan de marketing.
Se establecieron tres grupos de edad: 0 a
5, 6 a 10 y 11 a 15 años y se empezó a investigar.
Una primera búsqueda exploratoria arrojó marcas frecuentes
y fuentes de información consultadas. Las especialistas en
información nos ilustraron sobre las estrategias de búsqueda
y los insospechados recursos y soportes que teníamos a la
mano.
Se definieron seis categorías de bienes
o servicios de acuerdo al número de grupos de trabajo: Vestido
& calzado, Comida & bebida, Entretenimiento presencial,
Entretenimiento a través de un medio de comunicación,
Servicio educativo y Espacio público. Se procuró entonces
crear sanos hábitos publicitarios: estar informados sobre
su público; observar los productos de su categoría;
establecer contacto con niños, padres, maestros, vendedores
y cuantos sujetos tuvieran relación con su categoría;
visitar nidos y jugueterías, centros comerciales y parques,
ver muchos programas de televisión para niños, en
resumen, observar los espacios donde los productos de su categoría
se anunciaran, vendieran o consumieran.
Cada grupo abordó de manera diferente
el trazado de las estrategias y fue definiendo gradualmente el producto
a trabajar. En algunos casos, el resultado final comprobó
que ser seducidos por el glamour de la brand, el logo, el slogan
y el jingle, sin haber establecido previamente las necesidades del
consumidor, el concepto que querían vender y la estrategia
para lograrlo, los hacía volver al papel en blanco en las
asesorías. Para otros grupos, el brainstorming de la idea
de negocio significó un huracán de alto grado que
removió recuerdos personales y de familia.
Finalmente en la sustentación se fueron
encontrando como las piezas de un rompecabezas. Todos partieron
de la misma idea pero no compitieron porque trabajaron diferentes
categorías. Cada grupo defendió su producto ante las
preguntas de la clase pero también tuvo el suficiente manejo
del tema central como para rebatir las otras propuestas de los compañeros.
La marca creada no fue sólo el producto
que inventaron sino ellos mismos como alumnos. Para la profesora
del curso, el acto de comprar, como dice Mac Neal, le dio tanto
placer como el mismo bien y por eso quiere compartir con los lectores
de Briefing los trabajos presentados en los dos semestres del 2005.
Vestido & calzado
Kittel, mandiles de tela con cubierta de teflón, material
a prueba de pre-escolares de 3 a 5 años. Aunque sus consumidores
son los niños, el producto tenía como público
objetivo los nidos y colegios que incluyeran Educación Inicial,
por lo que la estrategia de promoción enfatizó las
relaciones públicas previas a la campaña de pre-venta.
Newform, ropa interior para niñas
entre 9 y 15 años del Cono Norte. La estrategia apuntó
hacia la fuerza de ventas para competir con las marcas de la competencia,
fuertemente posesionadas, y los precios de la ropa china. La conurbación
como estrategia de distribución local.
Comida & bebida
Colitas de Dragón, snack inspirado en el wantán frito
con su salsa de tamarindo al lado. Alternativa chatarra para loncheras
y quioskos de escolares entre 6 y 11 años, que apela al paladar
chifero peruano. El animal sagrado del calendario chino los protegió
durante la exposición de las amenazas de los partidarios
de las loncheras nutritivas.
Frescoshake, bebida que combina frutas
silvestres y helado de leche. Garantía de vitaminas para
los padres y diversión para la niñez de 6 a 12 años
con los stickers de la promoción de lanzamiento. Al ser un
producto que requiere refrigeración el punto de venta se
convirtió en un factor clave.
Entretenimiento presencial
Amikits: Almohaditas, kit para niñas entre 4 y 10 años
con el que podrán pintar y decorar pequeñas almohadas
a su gusto. Recoge la vieja tradición de las artes manuales,
hay versiones también para niños, reuniendo todos
los materiales y herramientas en un solo empaque. Una alternativa
creativa-afectiva a los rompecabezas, los libros para colorear y
los juegos de piezas para armar.
Twin, muñeca personalizada para niñas de 3 a 6 años
del NSE A. Pueden escoger el color de piel, ojos, cabello y donde
colocar los lunares y pecas de su alma gemela. Incluye una grabadora
para que nuestra pequeña pueda contar a su compañera
sus más íntimos secretos. Durante la exposición,
los accesorios se convirtieron en una idea de negocio más
atractiva que la propia muñeca.
Entretenimiento a través
de un medio de comunicación
Manolito, tú decides
arma la historia, álbum
de figuritas autoadhesivas dirigido a niños y niñas
de 4to. a 6to. grado de Primaria, que los alerta sobre las causas
y consecuencias del consumo de drogas. El poder decidir el desarrollo
de la historia de Manolito, con o sin final feliz, presentaba alternativas
y motivos de reflexión para los niños. (Se busca socio
estratégico que edite tabloide de circulación nacional
y jóvenes valores del deporte y del espectáculo que
apoyen públicamente esta propuesta).
Cuadra 5, programa de animación
nacional para televisión en señal abierta, dirigida
al segmento de 8 a 12 años. Los pequeños televidentes
pueden convertirse en participantes enviando sus historias y ganando
divertidos premios. Anime con color local.
Servicio educativo
Cuentilandia, servicio educativo gratuito que consiste en la narración
de cuentos a niños y niñas de 8 a 11 años de
los colegios estatales del distrito de Villa María del Triunfo,
a fin de promover la formación de valores ciudadanos como
patriotismo, respeto, honestidad, justicia y responsabilidad. Un
Perú que lee, un país que cambia reza la Propuesta
Pedagógica de las Capacidades Comunicativas del Ministerio
de Educación.
Espacio público
Museo interactivo pre-hispánico, propuesta contestataria
a la tradicional no se toca, no se corre, no se levanta la
voz. Entre maquetas y dioramas, los pequeños de 6 a
11 años podrán crear su propia cerámica Moche,
trabajar en un mega-telar Paracas, dibujar nuevas líneas
en Nazca, jugar a las adivinanzas con las cabezas clavas Chavín
y navegar en una balsa de totora por un ficticio Titicaca. Si se
portan mal, el Inca los obligará a celebrar su próximo
cumpleaños en el Templo del Sol.
Campamento Challaku (playa
en quechua), dirigido a niños y niñas de 8 a 12 años
de edad. Propicia un clima donde los niños aprendan a ser
independientes, disciplinados y tolerantes, gracias a la convivencia
diaria y el trabajo en equipo, desarrollando su creatividad y enseñándoles
a respetar el medio ambiente del que forman parte. (La última
semana de clase aprendimos que la investigación es la base
de la estrategia creativa).
Por Rosario Peirano y
sus alumnos del curso Técnicas y estrategias de marketing
1 del 2005-1 y 2005-2.

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