La radio de las estrellas llega al Perú
La radiodifusión nacional ingresó a una nueva etapa
en su historia, pero la radio de las estrellas no es una novedad,
era la preocupación principal allá por los años
50 y en otros países, especialmente España es casi
la base de su programación, veamos las características
en nuestro país.
El motivo para que una audiencia sintonice determinada emisora son
los diferentes programas que ésta transmite, es decir, la
programación misma y la personalidad del medio. La radio
comercial de la que hablamos, sea ésta informativa, deportiva
o musical tiene una constante preocupación por conquistar
y mantener su audiencia, su público objetivo. La fuerte competencia
entre emisoras por captar audiencia y por ende, anunciadores provoca
en los responsables de la programación constante presión
para ofrecer novedades y temas. Así hemos pasado de la programación
como producto, a conductores de programas que constituyen el interés,
más que el contenido mismo.
Pero aún no es un fenómeno general, si bien emisoras
como RPP mantiene conductores que son reconocidos como especialistas
y líderes de opinión, ésta y Radiomar o Panamericana
mantienen su audiencia en Lima ofreciendo a la salsa como el elemento
más importante de su programación.
Pero, es común que desde hace unos años escuchemos
en los receptores a conocidos periodistas y personajes del espectáculo
y la farándula que recalaron en la radio luego de un paso
más o menos interesante por la televisión.
Primero fueron periodistas que salieron de la televisión
con la caída del régimen fujimorista: Nicolás
Lúcar en Radio Miraflores es un ejemplo de esta práctica.
Luego el fenómeno que causó la presencia de Magaly
Medina en Corazón y Ke Buena con un programa que fue líder
en sintonía entre las 10 y las 11 de la mañana,
superando inclusive a la hermana RPP. Lamentablemente no se repitió
el suceso en su paso por Radio Corazón.
Otro de los casos fueron los de Ritmo Romántica y Radio
"A", sin embargo no lograron el éxito que se
pretendía. Actualmente escuchamos en radios de formato
juvenil luchando por la audiencia, Carlos Carlín y Johana
San Miguel en Planeta y a Carlos Galdós en Studio 92. Y
si seguimos buscando en el dial encontraremos a Bruno Pinasco
en Stereo 100, Frida Holler en Radio "A", Gerardo Manuel
y Hugo Salazar ahora en 1160 Radionoticias y el folklore en Radio
Inca por citar las radios musicales, además de diversidad
de programas de corte periodístico y de entrevistas en
La Inolvidable, 1160 y otras.
Como decíamos líneas arriba, no es algo novedoso,
sobreviviente de una generación de hombres de radio tenemos
a Román Gámez, el tío Ronco antes en Radiomar
AM, ahora La inolvidable. Otro caso más reciente fue el
de Koko Giles que arrasó en sintonía. Pero allá
por los años 40 y 50 las radios competían por traer
a sus estudios a cantantes y estrellas del cine: Cantiflas, Antonio
Badú, José Mújica, por citar algunos y los
representante de la música criolla llegaron a emisoras
como Central, La Crónica, Victoria, etc.
El objetivo de éste esfuerzo es con la doble finalidad
de reforzar la presencia de la marca de la radio, conquistar nuevos
o mantener oyentes, además de incrementar las ventas de
la radio. Es una idea de ser en el medio correcto y un programa
entretenido e interesante pude lograr los objetivos previstos.
Pero que tiene algunos puntos en contra: el conductor generalmente
está de paso por la radio, de manera que al retirarse el
programa se pierden los oyentes o lo siguen a otra radio, ese
sólo programa exitoso puede ser el principal (o único)
programa con anunciadores, que al perderse dejan a la radio sin
ingresos, y finalmente puede no funcionar, como parece haber sucedido
con las telenovelas de Corazón, gran inversión y
poca audiencia.
Adrián Menéndez Valdivia
amenendez@pucp.edu.pe