Animación Sociocultural
Una experiencia
comunicacional
Palabras, actitudes y acciones son potencial de vida para cada
uno de nosotros. El Taller de animación sociocultural permitió
la reunión de 28 "cabezas, corazones y cuerpos",
que vivenció un taller diferente, una reunión, un
encuentro de aprendizajes y descubrimientos mutuos, tanto de quienes
venían a ofrecerlo como de quienes estaban dispuestos a
recibirlo.
La primera idea para plantear el taller fue ¿cómo
empezamos? Desde la Animación Sociocultural era impensable
pararnos al frente y decir lo que es Animación Sociocultural,
porque además de ser un tema complejo y sencillo a la vez,
el tema no es para ser explicado, sino para ser vivido: "el
aprendizaje a través de la experiencia permite una mejor
comprensión de las enseñanzas".
El primer día jugamos mucho, nos divertimos. Esto salió
en muchos de los "papelitos" escritos que pedimos al
final del taller, donde la única consigna fue "pongan
lo que han sentido" en unas líneas: "diversión",
"divertido", "interés", "curiosidad",
"relajo", "comodidad", "compañerismo",
"confianza". Y muchas cosas más que son parte
fundamental de nuestro rol como comunicadores para el desarrollo,
eso que también se conoce como empatía.
Hicimos dinámicas que tenían un significado, nada
es gratuito, o nada debe serlo en el campo de la comunicación
para el desarrollo donde se buscan pretextos para comunicarnos
de la mejor manera: "siento mucha acción y comodidad".
Mediante trabajos en grupo, discusión y definiciones por
partes, fuimos construyendo juntos un primer acercamiento y logramos
así una creación colectiva, donde todos participaron.
Y es este concepto de participación el eje fundamental
de la Animación Sociocultural, participación en
el amplio sentido de la palabra, en varios niveles.
El segundo día los participantes pedían más
juego, y es que este es una manera divertida de aprender. ¿Quién
dijo que el aprendizaje debe ser aburrido o denso? Se avanzó
poco a poco en la confianza entre los participantes. El juego
nos permite asumir un rol y ponernos ciertas reglas implícitas
pero dejando varias licencias que permiten mostrar lo más
profundo de nosotros, eso que a veces no podemos verbalizar y
a veces ni pensar. Un(a) participante dijo "a partir de la
interacción y la participación en los juegos la
confianza entre los concurrentes aumentó. Esto motivó
a que haya mayor disposición al momento de hacer los trabajos
en grupo".
"Es chévere saber que a través de algo muy
simple como el juego se pueden hacer cosa mucho más grandes".
Finalmente, luego de mostrar algunos ejemplos de proyectos que
emplearon la Animación Sociocultural como metodología
principal, hicimos un ejercicio en grupo de cómo aplicaríamos
algo de esto en diferentes etapas de un proyecto, diagnóstico,
intervención y evaluación.
La danza, la música, las artes plásticas, entre
otras expresiones del ser humano, son las herramientas que usa
esta metodología, en la que no hay regla específica,
sino hay reinvenciones constantes que parten de los propios participantes.
"Definitivamente de manera dinámica y creativa se
puede despertar mayor interés y así motivar"
y agregamos a eso: "para lograr diferentes objetivos de desarrollo
desde los que trabaja la comunicación.
Karel Rojas Benavente
Fernando Castro Medina
Alumnos de de la Especialidad de Comunicación para el Desarrollo
PUCP