¿Publicidad sostenible?
Nuestro planeta es un sistema, un espacio finito
y todo lo que contiene es todo lo que tenemos. En su mayoría
los recursos (minerales, energéticos, etc.) que utilizamos
son bienes perecibles, no renovables, y hasta ahora imposibles
de ser reproducidos artificialmente. El petróleo usado
para transportar, hacer recipientes plásticos, tintas,
fertilizantes, cosméticos, entre otros es un ejemplo claro
de ello.
La Comisión Mundial para el Medio Ambiente
y el Desarrollo o más conocida como Brundlant definió
el término desarrollo sostenible como aquel que satisface
las necesidades de la generación presente sin comprometer
la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias
necesidades. Es decir producir utilizando menor cantidad de recursos
y mejorando sustancialmente nuestros hábitos de consumo.
Aquí la publicidad se torna en uno de
los ejes fundamentales para garantizar la sostenibilidad, ya que
ella es el eslabón entre el anunciante y el consumidor.
Para algunos ecologistas el publicista es el "enemigo público"
número uno, su delito: crear deseos insostenibles e innecesarios
jugando con el ego de las personas, su inseguridad y debilidad 1.
Por supuesto no sería el único "enemigo público",
también lo serían las empresas que en su lucha por
una cuota en el mercado se valen de estrategias, las cuales son
puestas en práctica sin tomar en cuenta sus consecuencias,
ejemplos de ello son varios, desde los spots que llaman a la compra
de productos como: "cambiar es bueno", alentándose
al consumismo, o el uso de términos inapropiados como:
"gas natural - energía limpia", cuando lo mas
apropiado es decir menos contaminante que los combustibles líquidos
o el uso de slogans que llaman al inmediatismo como: "porque
la vida es ahora", es decir olvidémonos de las generaciones
futuras. Ejemplos que muestran la necesidad de cuidar la transmisión
de la información hacia los consumidores de formas más
apropiadas para ayudar al objetivo de alcanzar la sostenibilidad
del desarrollo humano.
Por supuesto parte de la responsabilidad recae
igualmente sobre los consumidores al no tomar conciencia de la
problemática, lo cual es debido entre otras cosas a la
falta de información y es ahí una vez más
que los comunicadores deberán cumplir también un
papel importante junto los demás agentes involucrados.
Como ya se habrá notado existen una serie
de contradicciones, tales como: aumentar la productividad, reducir
el consumo, mejorar la calidad de vida, entre otras. Por esta
razón se sugiere que los negocios prioricen sus políticas
de valores, las cuales pueden resolverse con una simple pregunta:
¿Qué es lo que usted representa?
En este escenario los comunicadores en el futuro
deberán:
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Familiarizarse
con los aspectos que vinculan a las empresas, la sociedad
y el medio ambiente;
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Ayudar
a los consumidores en la transición a estilos de
vida y padrones de consumo más sostenibles;
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Sustituir
el marketing psicológico por un mayor énfasis
en los beneficios reales y tangibles;
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Dirigirse
a la satisfacción de los valores del consumidor más
que a los volúmenes de venta del producto;
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Informar
antes de vender;
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Estimular
a las personas a involucrarse con los asuntos medioambientales;
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Entre
otras
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En conclusión, es importante que la publicidad
sea un agente más que contribuya al desarrollo sostenible
y para que suceda es necesario generar una intensa discusión
con la finalidad de plantearse soluciones imaginativas, reales,
aplicables y sinceras.
Ing. Ivo Salazar
Magíster en Energía
1 Claude Fussler y Meter James. Eco-innovación.
Ediciones Mundi-Prensa. España. 1999. Pág. 107.